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Millennial independizado descubre que el cesto de ropa sucia no es la lavadora

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Un conocido millennial, famoso por su visión simplificada, dramática e indignada de ver la vida fue tendencia en redes sociales, y esta vez no por emitir un pronunciamiento indignado por la Amazonía desde su smarphone, sino porque confesó algo de manera tan normal que a cualquiera le hubiese avergonzado.

El millennial, cuyo nombre mantendremos en reserva para evitar el bullying, confesó que hasta hace dos días creyó que el cesto de ropa sucia era la lavadora y “no lo hubiese descubierto si es que no me independizaba”.

Según continuó avergonzándonos, Aquiles Palteo (uy, ya dijimos su nombre, pero sin querer, como tu ex), se mudó solo hace poco para demostrar a sus padres que puede ser independiente, no sin antes pedirles prestado para pagar los primeros 6 meses de alquiler y algunos 20 muebles prestados. Cuando por fin tuvo todo, se mudó y a los tres días, cuando ya no tenía ropa qué ponerse, descubrió tal insólito hecho.

“Al principio lloré porque no entendía lo que pasaba. Mi ropa limpia no aparecía en el ropero, lista para ponérmela. No encontraba calzoncillos, medias, polos, pantalones, nada. Primero pensé que me habían robado, pero al buscar detenidamente en todo el departamento descubrí donde estaba: donde los había dejado, en la lavadora. Bueno, en lo que creí que era una lavadora”, dijo el millennial baboso.

Claro, luego confesó lo que ya dijimos en el primer párrafo. Pensó que la lavadora era el cesto de ropa sucia porque desde pequeño solo había aprendido a echar ahí la ropa sucia y por acto de magia aparecía ropa limpia en el ropero y en su cómoda. Al principio llamó a un experto en lavadora y cuando llegó al departamento, el señor López se mató de risa una par de hora, y luego le dijo la verdad, no sin antes cobrarle 200 soles por explicarle lo que realmente pasaba y sobre por qué los millennials son la última generación de seres humanos porque destruirán el Tierra.

“La verdad no había valorado tanto el trabajo de mi madre que contrató a una buena empleada del hogar para lavarme la ropa. Ahora, le pedí consejos y me ha prestado su empleada hasta los domingos. Con ella ya puedo decir que conozco todos los secretos que debe conocer una persona independiente”, dijo el muchacho en su última palta.

Ampliación, cuando publiquemos un libro.

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