
Humillado porque no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, el presidente gringo, Donald Trump, fue a llevar la democracia a Noruega para secuestrar el galardón que obviamente le pertenece, por fomentar la paz a nivel mundial gracias a sus aviones caza, sus buques de guerra, sus drones, misiles y helicópteros apache.
Después de “extraer” a Maduro, esta vez Trump fue a Noruega a “extraer” el Premio Nobel de la Paz para sí mismo, porque, según él, siempre le ha pertenecido, al igual que el petróleo de Venezuela, al igual que todas las minas de Sudamérica, la Amazonía y pronto el agua de todo América.
“No estoy robando nada, solo viene llevarme lo que es mío, y ahí le ahorro el envío por Shalom a Noruega. Es más, deben condecorarme también por ahorrarme al gobierno de Noruega toda la logística que implica enviarme este premio”, dijo Trump en la Casa Blanca frente a los periodistas CPP.
En conversación con Corina Machado, ella nos dijo que está dispuesta a mandar su premio Nobel a Trump con un Rappi, para que el presidente gringo considere por favorcito entregarle el gobierno de Venezuela, aunque sea un ministerio, ni importa.
Al cierre de esta nota, Trump estaba viendo qué otra cosa le pertenece. Seguiremos secuestrando.


Comentarios Facebook