Entre los especímenes más raros del mundo, están los rockeritos. Seres que se resisten a entender que el rock es un género con artrosis y en pañales Plenitud.
Se vanaglorian de no bailar reguetón, no escuchar cumbia y, menos, chicha. Sus vidas grises no conocen de los grandes placeres de la vida y suelen gritar: El rock es apicultura.
Ante ello, el gobierno ha determinado que este tipo de personas sean encerradas en los zoológicos pues deberían servir de ejemplo para las futuras generaciones. Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, de esta manera, aprenderán a ser más felices.
Se les pondrá al lado de los políticos y otros animales con poco desarrollo neuronal. ¡Viva Chacalón!
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